sábado, 4 de abril de 2020

Soy una persona muy soñadora, y me gusta perderme en libros o historias, animes, cuentos, películas, pero puedo rescatar a veces los mensajes o me conmueve mucho que algunos autores sean capaces de captar la psiquis humana y plasmarla en los personajes que vemos en ellos, de tal modo que un personaje nos atrapa, lo amamos, odiamos o queremos ser.
Actualmente se ha vuelto un negocio muy alto contar historias o crear, tanto que vemos en la red un verdadero océano de opciones para todos los gustos y colores (muchos absurdos también) pero me gustan solo aquellas en las que puedo obtener algo para aprender, quizás a veces me identifico con algún personaje: en la experiencia, en el carácter o simplemente me gusta la apariencia de este.
Debo reconocer que a veces he visto la historia mas de una vez y no se si les ha pasado, que la segunda o la tercera o recién a la enésima vez comprendieron un error propio que no habían visto antes; hoy me pasó eso. y quizás a ustedes también les ha pasado que sucede una cosa, un evento que cambió la relación que tenían o los alejó de alguien que querían mucho y que físicamente fueron impedidos de contactarse y que haces todo por volver a estar al lado de esa persona, tratas de cambiar tu forma de ser, buscas como cambiar tu forma de pensar y te sometes a la mas dura crítica propia para ser una versión perfecta y poder estar al lado de esa persona porque puedes sentir como esa persona también hace lo mismo por ti, para estar contigo y cuando finalmente lo consigues, resulta que era una mentira pues tu eras solo un instrumento, tú eras un medio o una herramienta para alcanzar un anhelo más grande. En ese momento te das cuenta que rechazaste tantas cosas que querías, dejaste pasar de largo oportunidades valiosas y que ese amor, ese deseo, ese anhelo solo estaba en tu cabeza.
Aún estoy a tiempo de recuperar, no el tiempo perdido porque siempre hay algo que aprender, los caminos de la vida siempre tienen cruces y las puertas que se abren siempre llevan a un salón de clases, aprobar o reprobar quien sabe, pero si jalas la segunda vez el curso es más pesado... ya no quiero tener historias en mi corazón, así que los dejo ir.

jueves, 26 de marzo de 2020

Ancianos enfermos.
Desde hace un tiempo vivo con un adulto enferno, se hace dificil para todos los parientes aceptar que se está poniendo debil, que está empeorando cada dia y lo peor es el enfermo que no acepta su condición de enfermo, que necesita cuidados especiales, que aumentan las cosas que no puede hacer porque aunque quiera o pueda, por su bien no "debe" hacerlo.
Lo gracioso es que mientras más se ocupa uno del enfermo peor se pone (no en su estado físico de mal en peor sino su estado psicológico que mientras más gente hay para cuidarlo menos quiere parecer enfermo).
Todos sus hijos están a su lado, todos tratan de darle espacio y tiempo pero como hacerle entender que depende de el y solo de él y lo que está dispuesto a dejar que hagan por él para mejorar.
Hay momentos en que pienso que llegada cierta edad todo es psicosomático puesto que su mejora va de la mano a cuánta gente lo visita y empeora cada vez que alguien se va, es obvio que su pulmón ha dejado de funcionar pero mentalmente él ha dejado de luchar por vivir, a veces pienso que hasta le divierte ver a los demás tratando de hacer algo para alargar su vida; solo me queda pedir porque se calme su dolor, su enfermedad y que perdone lo mal que hemos podido hacer.

domingo, 10 de marzo de 2019

Hoy tengo una cita con un muy querido amigo y su novio. Como no nos vemos hace mucho y es muy miron, me arreglé, vestimenta sencilla pero cuidando cada detalle desde antes de la ducha.
Inicie mi día con un buen desayuno entonces le pregunté cómo ir vestida (dijo que es domingo y zapatillas estaba bien) arreglé las cosas, encendí mi radio y como Luismi cantara hoy en Peru, cante sus éxitos en la ducha. Al salir me arreglaba el cabello (maquillaje natural para dar color a mi pálido rostro) y al peinarme hiciera lo que hiciera salían airosas mis canas. Mi hermana, con este sol de Lima, dejo un sombrero en la mesa y me dije: esto cubrirá el problema. Así que procedí a realizar la trenza a un lado, cremas, lociones y todo para que no quede ni un pelo en el aire. Mientras me miraba al espejo pensando en todo lo que puedo hacerle (tintes, laciados, cortes) el espejo me mostró más cosas: arrugas en los ojos, pequeñas marcas en las mejillas de mi dura y mal recordada adolescencia... Y recordé a Willy Wonka (Charlie y la fabrica de chocolates) por lo que me dije: tengo 35 desde hace dos dias, jamás había sido más feliz y triste, pues yo me hago más grande y mi familia también... Mi padre de 82 años no tiene un pulmón y al lado una niña de 22 tiene el mismo problema... Yo a mis 35 años tengo: todos mis dientes (aún con brackets pero todos son mios), arrugas pero veo (miope) con los dos ojos, dos manos un poco descuidadas, dos piernas algo chuecas (solo un poco), mis dos pulmones, puedo hablar, moverme sola (a veces me pierdo, pero agarro taxi y el maps)... Si carajo, tengo canas pero todos los cabellos son de mi cabeza. Tengo 35 años y no estoy en silla de ruedas, vergüenza de mi edad? Vergüenza de haber vivido? Vergüenza si, de lo que no viví, de acostarme a veces pensando en lo que pudo ser (gracias a Dios todavia tengo la depresión de la menstruación), triste de ese tatuaje que no me hice y aún me quiero hacer, si de eso sí me avergüenzo pero de mis canas no, de mis años, no. Si, tengo 35 pero aún me faltan muchas cosas por aprender, tengo mucho por vivir.