sábado, 4 de abril de 2020

Soy una persona muy soñadora, y me gusta perderme en libros o historias, animes, cuentos, películas, pero puedo rescatar a veces los mensajes o me conmueve mucho que algunos autores sean capaces de captar la psiquis humana y plasmarla en los personajes que vemos en ellos, de tal modo que un personaje nos atrapa, lo amamos, odiamos o queremos ser.
Actualmente se ha vuelto un negocio muy alto contar historias o crear, tanto que vemos en la red un verdadero océano de opciones para todos los gustos y colores (muchos absurdos también) pero me gustan solo aquellas en las que puedo obtener algo para aprender, quizás a veces me identifico con algún personaje: en la experiencia, en el carácter o simplemente me gusta la apariencia de este.
Debo reconocer que a veces he visto la historia mas de una vez y no se si les ha pasado, que la segunda o la tercera o recién a la enésima vez comprendieron un error propio que no habían visto antes; hoy me pasó eso. y quizás a ustedes también les ha pasado que sucede una cosa, un evento que cambió la relación que tenían o los alejó de alguien que querían mucho y que físicamente fueron impedidos de contactarse y que haces todo por volver a estar al lado de esa persona, tratas de cambiar tu forma de ser, buscas como cambiar tu forma de pensar y te sometes a la mas dura crítica propia para ser una versión perfecta y poder estar al lado de esa persona porque puedes sentir como esa persona también hace lo mismo por ti, para estar contigo y cuando finalmente lo consigues, resulta que era una mentira pues tu eras solo un instrumento, tú eras un medio o una herramienta para alcanzar un anhelo más grande. En ese momento te das cuenta que rechazaste tantas cosas que querías, dejaste pasar de largo oportunidades valiosas y que ese amor, ese deseo, ese anhelo solo estaba en tu cabeza.
Aún estoy a tiempo de recuperar, no el tiempo perdido porque siempre hay algo que aprender, los caminos de la vida siempre tienen cruces y las puertas que se abren siempre llevan a un salón de clases, aprobar o reprobar quien sabe, pero si jalas la segunda vez el curso es más pesado... ya no quiero tener historias en mi corazón, así que los dejo ir.